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Editorial

El presente número de La Azotea es una edición singular, puesto que se produce en el contexto de un cambio: del papel a lo digital. Parece que en estos tiempos no tiene nada de extraordinario, sin embargo, no estamos de acuerdo en dejarlo pasar bajo la mesa.

Este cambio nos habla de un viraje, y no porque “nos hayamos vuelto locos”, sino que por el contrario, dispuestos desde el deseo hemos apostado a una forma en que esta ventana de comunicación y transmisión del psicoanálisis pueda mantenerse. Hemos elegido, con la terquedad característica de los psicoanalistas sostener nuestro trabajo que permita contribuir a la comunidad de experiencias que persigue ser un foro.

Definitivamente es un reto, que hemos asumido de la mano de los foristas, quienes gustosamente han aceptado el llamado a dar este paso. Creo que el psicoanálisis en este tiempo tiene cosas que decir, y el campo de las psicosis no es la excepción. Tanto así, que en esta edición 15 hemos decidido volver a retomar las psicosis como tema diez años después, porque parafraseando lo que Leonora Santamaría (2005), ir más allá de las indicaciones habituales, y de eso que parece estar todo  dicho en relación a la psicosis es decisivo a la hora de cualquier tratamiento posible. Justamente esa escucha de lo que parece desordenado o caótico define una posicion muy particular.

Tal como indica Colette Soler (2004) Siguiendo a Lacan, la psicosis no es un caos, ni tampoco un desorden, viene a ser lo que este llama “un orden del sujeto”. Con la particularidad de que es un orden hasta cierto punto trastornado, en relación al del sujeto neurótico. Dicha forma de comprender las psicosis nos sitúa en una posición que  como la refiere Lacan (1956)¹ sólamente concibe la organicidad como aquella que motiva la estructura de significación.

Colette Soler (2004) plantea otra consideración de gran utilidad “Se puede decir que la psicosis nos presenta un sujeto no inscripto en la función fálica. Hecho por el cual nos da acceso, un acceso diría yo casi experimental, por defecto, a los efectos de esa función fálica”. Por tanto, la psicosis se nos presenta como un reverso que permite dar cuenta no solo de sí misma, sino que también permite mirar de otras formas a la neurosis.

En esta edición recogemos una selección de las elaboraciones producidas en el Colegio Clínico de Caracas entre 2016 y 2017 donde se trabajó el Seminario 3 de Lacan titulado “Las Psicosis”, y el cual cabe destacar ha sido el año más fecundo en producción de trabajos escritos en este espacio de formación. Comenzamos el número con Gioconda Espina y su extraordinario texto “padre autoritario de un niño Bien comportado”, donde hace una revisión de Schreber y su padre, de la mano de la mirada de Morton Shatzman, el cual ofrece una mirada a la vida de este hombre, quien tanto aportó a la producción psicoanalítica. Seguidamente, el lector encontrará un muy lúcido artículo de Blanca Flores “¿quien habla en la psicosis?”, haciendo una consideración clara sobre los fenómenos clínicos de la psicosis. Posteriormente se encuentra el muy fresco trabajo de Jesús García “El Precio de la Libertad”, en el cual aborda ese costo que paga aquel que elige la psicosis y lo que se revela a la neurosis. Tras esto, cierra la sección Rafael Ángel Aguirre con un didáctico escrito sobre la “forclusión”, permitiendo situar un concepto decisivo a la hora de comprender la psicosis.

En la sección Otros Temas María Antonieta Izaguirre aborda  en su formidable artículo “¿construcción de qué?” su experiencia en relación al dispositivo del pase y lo que allí se pone en juego, respecto a la posición del analista, los pasantes y pasadores.

Para la Sección Clínica, Aquiles Zapata presenta su caso “Un breve recorrido por una psicosis” donde articula los conceptos claves trabajados durante el seminario 3. Y finalmente me corresponde presentar un caso “Un supuesto oposicionista”, explorando la clínica con adolescentes y la posición de un sujeto en este tiempo y la posición que adopta el entorno escolar.

Esperemos pues que este salto que hemos dado en la adaptación de la Azotea a las formas de este tiempo posibilite seguir teniendo una ventana para la trasmisión del psicoanálisis. En cualquier caso como dijo César “la suerte está echada”.

Abel Saraiba

Editor.

Referencias

Lacan, J. Escritos 2. 2da ed. 2da reimp. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores, 2011

Soler, C. El inconsciente a cielo abierto de la psicosis. 1era ed. Buenos Aires: JVE. 2004

Santamaría, L. La AzoteaLa Psicosis. 2005; 5(5): 1-2.

¹ De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis (1956)

 

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